Para muchas personas, el nuevo año supone un gran impulso motivacional. Tras pasar las fiestas disfrutando de deliciosas comidas, en enero aumenta el deseo de llevar un estilo de vida saludable. Objetivos como una alimentación consciente, mejorar la forma física y dormir lo suficiente pasan a formar parte de los planes. ¡Con nuestros consejos, lograrás empezar de cero!
1. Ejercicio y deporte: cómo mejorar tu forma física
El ejercicio físico regular es esencial para llevar un estilo de vida saludable. No solo mejora tu musculatura y tu resistencia, sino que también tiene un efecto positivo en tu sistema cardiovascular, tu sistema inmunológico y tu metabolismo. Llevar una vida activa mejora el estado de ánimo y puede ayudar a combatir la depresión invernal durante los meses más fríos.
Ya sea entrenamiento de resistencia o los pasos que das a diario, cada metro cuenta. El ejercicio físico se puede integrar en la vida cotidiana de muchas maneras y puede ser muy divertido. Con buena música en los oídos, bájate del autobús unas paradas antes y recorre más de 3000 pasos a un ritmo moderado en 30 minutos. Si subes las escaleras en lugar de coger el ascensor, aumentarás tu pulso y fortalecerás tu músculo cardíaco. Además, en bicicleta llegarás rápidamente al trabajo y, al mismo tiempo, habrás hecho ejercicio.
Por supuesto, tampoco puede faltar una larga salida en bicicleta de carretera, ya que el ejercicio al aire libre refuerza tu sistema inmunológico, especialmente en la estación fría. El entrenamiento invernal quema más calorías, supone un reto para el sistema cardiovascular y, por lo tanto, aumenta el rendimiento a largo plazo.
2. Alimentación saludable e hidratación adecuada
El comienzo del año es perfecto para cambiar de dieta, ya que después de los grandes banquetes apetece comer platos saludables con muchas verduras que alivien el tracto digestivo. Los productos de temporada son ideales para preparar guisos y sopas que calientan por dentro y son fáciles de digerir.
Intenta basar tu dieta en alimentos sencillos y sin procesar y evita los productos precocinados que contengan más de 5 ingredientes. Si cocinar a diario te lleva demasiado tiempo, preparar las comidas con antelación es una forma de llevar un estilo de vida saludable sin mucho esfuerzo.
Una hidratación adecuada es fundamental para mantener el cuerpo en forma. Si haces deporte, puedes beber entre dos y tres litros al día. Atención: la hidratación también juega un papel importante en tu entrenamiento de invierno, incluso si sudas menos. Para mantenerte bien hidratado en todo momento, lo ideal es llevar contigo una botella de agua reutilizable. Sin embargo, las botellas de plástico habituales pueden liberar plastificantes y otras sustancias nocivas para la salud en el agua. A muchos deportistas les molesta el sabor que adquiere el agua en las botellas de plástico.
Una alternativa es la botella KEEGO: con un interior de titanio, ofrece una opción saludable y sin sabor para la hidratación diaria. Al mismo tiempo, es ligera y flexible como una botella de plástico, por lo que se puede guardar fácilmente. Por cierto, no solo el agua sabe bien en la botella KEEGO. Las bebidas isotónicas, que aportan electrolitos importantes al cuerpo, también quedan muy bien en este práctico compañero deportivo.
3. KEEP GOING siempre KEEP GOING pequeños objetivos con gran impacto
Hay una razón muy simple por la que los propósitos de Año Nuevo suelen fracasar. Muchas personas se fijan metas demasiado ambiciosas. En lugar de simplemente integrar más ejercicio en tu vida cotidiana, quieren correr una maratón o subir en bicicleta a la cima de la montaña más cercana. De este modo, te exiges demasiado rápidamente.
Por el contrario, los pequeños objetivos intermedios mantienen alta la motivación deportiva y garantizan el éxito en el camino. Anota tus objetivos a largo plazo y divídelos en varios pasos. Puedes superarlos día a día, ya sea montando en bicicleta, preparando comidas o bebiendo agua a diario.
La constancia es la clave y es más importante que la rigurosidad. Con la regla del 80/20 encontrarás un equilibrio. Si consigues perseguir tus objetivos el 80 % del tiempo, notarás rápidamente los beneficios para la salud.
4. Regeneración: la importancia de dormir bien
Después de un entrenamiento intenso, tu cuerpo necesita tiempo suficiente para recuperarse. Solo así pueden regenerarse los músculos y el aparato locomotor y reponerse las reservas de energía. El sueño es esencial para ello, ya que durante este tiempo el cuerpo puede activar por completo sus poderes de autocuración y reparar pequeñas roturas en los músculos.
Los expertos recomiendan entre siete y nueve horas de sueño, pero los deportistas pueden necesitar un poco más. De hecho, se benefician de hasta diez horas de sueño por noche. Un cuerpo descansado puede rendir mejor. Por cierto, esto no solo se aplica a tu resistencia y fuerza, ya que durante el sueño puedes interiorizar los movimientos aprendidos y así perfeccionar tu coordinación y técnica.
5. Únete a una comunidad
Con los consejos de fitness adecuados, podrás empezar el nuevo año con un estilo de vida saludable. Sin embargo, para mantenerte motivado a largo plazo, necesitas motivación y perseverancia. En una comunidad, te beneficiarás del estímulo de los demás y, al mismo tiempo, añadirás un componente social a tu entrenamiento.
En Internet encontrarás grupos para casi cualquier deporte: busca tu propio grupo de ciclismo para montar en bicicleta, participa en una carrera semanal o queda con otros para hacer crossfit en el parque más cercano. Alcanzar objetivos comunes te da una motivación deportiva adicional y te hace sentir responsable. Si eres constante, también influirás positivamente en los demás.
Al comenzar un nuevo año, muchas personas se proponen llevar una vida más saludable. Con unos cuantos consejos de fitness, una hidratación y un sueño suficientes, así como una dieta sencilla, ¡lograrás tu objetivo!

