¿Botellas deportivas de plástico? ¡Mejor no! 5 razones para no usarlas

¿Botellas deportivas de plástico? ¡Mejor no! 5 razones para no usarlas

Las botellas de plástico no solo son malo para el medio ambiente, sino también para tu cuerpo. Su uso hace que los microplásticos entren en el organismo humano y puedan detectarse posteriormente en la sangre, el hígado o incluso el cerebro. A pesar de ello, muchos deportistas siguen utilizando botellas de plástico convencionales, que al poco tiempo se vuelven antihigiénicas y acaban en la basura. Te revelamos cinco razones por las que deberías deshacerte (por última vez) de tus botellas de plástico y pasarte a una alternativa.

Las botellas de plástico no solo son perjudiciales para el medio ambiente, sino también para tu cuerpo. Su uso hace que los microplásticos entren en el organismo humano y puedan detectarse posteriormente en la sangre, el hígado o incluso el cerebro. A pesar de ello, muchos deportistas siguen utilizando botellas de plástico convencionales, que al poco tiempo se vuelven antihigiénicas y acaban en la basura. Te revelamos cinco razones por las que deberías deshacerte (por última vez) de tus botellas de plástico y cambiar a una alternativa.

1. Microplásticos y plastificantes: tú quieres rendimiento, no productos químicos.

Hoy en día, las botellas de plástico se encuentran en todas partes: en el supermercado, en el restaurante o en la tienda de deportes. Muchas personas piensan que solo las botellas desechables liberan sustancias nocivas en las bebidas cuando se utilizan durante mucho tiempo. Sin embargo, la realidad es muy diferente.

De hecho, un estudio de la Universidad de Münster reveló que la mayoría de las partículas de plástico en el agua se encuentran en botellas de plástico reutilizables. Debido a su uso prolongado, se desprenden continuamente pequeñas partículas de microplástico que llegan al organismo. La luz solar también puede acelerar la descomposición del material. Actualmente, una persona media ingiere cada semana la increíble cantidad de 5 gramos de microplásticos . Esto equivale aproximadamente al tamaño de una tarjeta de crédito. El uso habitual de botellas de plástico contribuye de manera significativa a ello.

Otra fuente de peligro para la salud son los plastificantes, que se utilizaban sobre todo antiguamente en la fabricación de botellas de plástico. Pero aún hoy en día se pueden encontrar muchos productos que contienen BPA (bisfenol A) o ftalatos. Estos plastificantes pueden entrar en el organismo a través de las bebidas y causar daños irreversibles. Las consecuencias pueden ser trastornos hormonales, problemas de desarrollo en los niños e incluso cáncer.

2. Mal sabor y olor

¿A quién no te ha pasado alguna vez? Has sudado mucho montando en bicicleta y tienes mucha sed. Estás deseando dar el primer sorbo refrescante de agua, pero tu alegría se ve empañada por el desagradable sabor a plástico. Por mucho que limpies una botella de plástico, es difícil evitar este molesto efecto. Especialmente con las temperaturas veraniegas y la fuerte radiación UV, el agua sabe rápidamente a rancio.

Además del sabor, el olor de las botellas de plástico también puede resultar desagradable rápidamente. Incluso las botellas que se pueden lavar en el lavavajillas no se libran de estos olores a largo plazo. A menudo ocurre incluso lo contrario: con el tiempo, el lavado en el lavavajillas hace que el plástico se vuelva quebradizo, lo que permite que se acumulen más bacterias en el material poroso.

3. Las botellas de plástico se vuelven rápidamente antiestéticas e antihigiénicas.

Aunque algunas botellas de plástico prometen una larga durabilidad, al poco tiempo no solo tienen un aspecto antiestético, sino que también pueden llegar a ser antihigiénicas. Los pequeños arañazos y grietas permiten que las bacterias y los gérmenes se adhieran y se multipliquen. Ni siquiera frotándolos se pueden eliminar por completo. Al contrario: a menudo, una limpieza intensiva puede hacer que la superficie se vuelva aún más rugosa, lo que reduce aún más la calidad de la botella.

A altas temperaturas, esto puede incluso favorecer la formación de moho. El riesgo aumenta especialmente si no solo llenas la botella de plástico con agua pura, sino también con bebidas isotónicas, zumos y similares. Con cada sorbo, las sustancias nocivas entran en el cuerpo y provocan náuseas u otras molestias.

4. Desgaste rápido

Tras un breve periodo de uso, las botellas de plástico cambian su aspecto y textura. Durante su uso en actividades deportivas, los golpes frecuentes y las altas temperaturas pueden acelerar este proceso. Con el tiempo, el material se vuelve quebradizo, lo que hace que las pequeñas grietas se formen aún más rápido. Lo que quizá no notes en un primer momento ya está afectando a la calidad de la bebida que contiene.

5. La apariencia y el estilo como factores

Por supuesto, aspectos como el aspecto también influyen a la hora de comprar una botella. Al fin y al cabo, la tienes en la mano todos los días y, por lo tanto, quieres tener un producto estético que se adapte a tu estilo. Las botellas de plástico quedan claramente en última posición, solo por su rápido desgaste.

Por el contrario, una botella reutilizable fabricada con materiales alternativos y con un diseño atractivo complementa tu estilo personal y se convierte en un símbolo de sostenibilidad, conciencia medioambiental y buena forma física.

Una solución innovadora para el deporte y el día a día

Si buscas una alternativa adecuada a las botellas de plástico convencionales, la botella KEEGO es la elección perfecta. La start-up vienesa ha desarrollado una botella que es tan ligera y flexible como una botella de plástico, pero al mismo tiempo tan duradera y limpia como una botella de metal. Gracias al revestimiento elástico de titanio en su interior, tu bebida siempre mantendrá su sabor y estará libre de microplásticos.

Gracias a su material flexible pero resistente, la botella botella KEEGO es, de media, cinco veces más duradera que una botella de plástico convencional, lo que a la larga también te supone un ahorro. Además, en la producción de las botellas KEEGO se da mucha importancia a la sostenibilidad: las distancias de transporte cortas y los procesos de producción sostenibles protegen el medio ambiente, y todo ello en una planta de producción situada en Alemania.

Las botellas de plástico convencionales están pasando a ser, poco a poco, cosa del pasado. Tienen muchas desventajas, desde un sabor desagradable hasta riesgos para la salud. Con la práctica Botella KEEGO tienes una alternativa sostenible y saludable que no solo hace que beber fuera de casa sea más ecológico, sino que también lo convierte en un auténtico placer.

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