Las ventajas
El titanio es un metal extremadamente valioso que, gracias a sus propiedades físicas y químicas, ofrece una gran variedad de posibilidades de aplicación.
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No tóxico
Los metales como el hierro, el acero y el aluminio pueden ser tóxicos para los seres humanos.
Por el contrario, el titanio es totalmente no tóxico tanto para los seres humanos como para los animales, lo que se debe en parte a su resistencia a la corrosión. Por este motivo, el titanio se utiliza con frecuencia en la industria médica.
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Resistencia a la corrosión
Al exponerse al aire, se forma una fina capa de óxido en la superficie del titanio. Esta capa es muy difícil de penetrar para la mayoría de los materiales.
Por lo tanto, el titanio tiene una fantástica resistencia a la corrosión y no sufre cambios adversos (por ejemplo, picaduras, grietas) debido a sustancias corrosivas.
Independientemente de si se utiliza en interiores o exteriores, dura muchos años.
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Resistencia
El titanio es uno de los metales más resistentes de nuestro planeta. También tiene la mayor relación resistencia/densidad de todos los elementos metálicos de la tabla periódica.

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Increíblemente ligero
El titanio también es increíblemente ligero. Tiene un peso específico de 4,5, lo que lo hace aproximadamente un 40 % más ligero que la misma cantidad de cobre y un 60 % más ligero que la misma cantidad de hierro.
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Baja expansión térmica
El titanio no se expande ni se contrae tanto a temperaturas extremas. De hecho, se expande aproximadamente un 50 % menos que el acero, por lo que ofrece una estabilidad estructural mucho mayor.
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Excelentes posibilidades de procesamiento
A pesar de su resistencia, el titanio es un metal refractario relativamente blando y elástico. Como tal, se puede mecanizar y fabricar fácilmente para producir una amplia gama de piezas y componentes metálicos. Debido a su resistencia a la oxidación, no requiere medidas de protección adicionales.